Y aunque es tan mínima la ración que nos da igual sus propiedades, la categorizo en este blog, por salud financiera, ya que nos gastamos el dinero, apreciemos bien su sabor hasta el último día, último gramo.
Aquí tengo preparado el cepillo de dientes que voy a usar para limpiarla en seco. NO la mojes porque actuará de esponja como los champiñones y setas. Ya tengo el vaso con el secante (una servilleta o arroz en un envase cerrado) para guardar la segunda en la nevera, en menos de 7 días he de consumirla. En casi contrario, puedo congelarla, pero ya sabes, mejor al natural.
La trufa, la segunda ya está en la nevera, ésta la he vuelto a envasar en el plástico que me la han servido, al igual que el saquito de tela. Lista para ser usada en un rato.
La trufa es potente y delicada, mejor rallarla en crudo sobre platos sencillos para que se note su aroma.
2 gramos de trufa x persona es lo habitual.
Se ralla sobre el plato humeante para apreciar el aroma y sabor.
Y siempre en platos en los que puedas aprovechar su sabor y propiedades. Ya que vas a gastarte el dinero, saborea bien y gana en salud
RISOTTO, pero yo prefiero mi ARROZ BLANCO CON CEBOLLA, que sofrio con aceite, me olvido del queso, y alguna vez hasta del vino blanco.
HUEVOS, en tortilla, pochados, revueltos.
PASTA, hervida al dente, sazonada también con pimienta, mantequilla.
PATATAS, asadas.
CARNE, pechuga asada.
PESCADO, merluza.